Lengua y Literatura 4° Año 🈹🚫📞
Hola chicos, aquí les dejo más actividades esta vez para los estudiantes de 4° Año "A" y "B".- Recuerden que pueden expresar dudas o consultas en comentarios. Y enviar las respuestas a secretariasecundario19@gmail.com en documento word Tp_lenguayliteratura4_(tunombre)
📡A trabajar, respetando el aislamiento que es lo mejor que podemos hacer para evitar un contagio masivo!!! 😘
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Luego de la lectura atenta del
texto:
1. Buscar en el diccionario las
palabras subrayadas en el texto.
2. Para cada una de ellas
proponer un sinónimo, teniendo en cuenta el sentido pretendido en el texto.
3. Subrayar las ideas principales
y secundarias del texto.
4. Confeccionar un mapa conceptual,
cuyo nodo principal sea «el teatro isabelino».
5. A partir del siguiente
fragmento de la película «Shakespeare in love» https://youtu.be/4YFPlV5J28M determinar
qué características propias del teatro isabelino mencionadas en el texto
propuesto pueden reconocerse allí.
Teatro Isabelino
El teatro isabelino abarcó desde
fines del siglo XVI hasta mediados del siglo XVII. Tuvo especial importancia en
su desarrollo la reina Isabel I, quien tuvo gran relevancia en la historia
europea de esos siglos. Isabel asumió el trono a finales del año 1558, en un
país débil y venido abajo: Inglaterra tenía escasa población, era mal vista en
el exterior y sufría graves problemas internos. Sin embargo, a pesar de todas
estas dificultades, Isabel consiguió numerosos logros en su reinado. Llevó a
Inglaterra a ser conocida como una gran potencia, consolidando el poder de la
Monarquía, el poder en el interior del país, y, a su vez, desarrollando una
política exterior más ambiciosa, que permitió un gran conocimiento económico
que conllevó a la prosperidad del reino y de los sectores de la población más
bajos. Dentro de todo este marco, en Inglaterra hubo un importante desarrollo
cultural, que se manifestó en la gran cantidad de autores dramáticos, músicos,
poetas y pensadores que surgieron.
Dentro de todos ellos va a resaltar William Shakespeare. Otros autores
que se destacaron en esta época fueron Lyly, Christopher Marlowe y Ben Johnson.
En esta época, Inglaterra se
caracteriza por la coexistencia de las costumbres populares y el
perfeccionamiento de la cultura. Los famososgentleman saben componer un soneto
o una elegíay a su vez manejar las armas. Pero lo que más destaca de esta época
es el hecho de que las clases más humildes, como ser los comerciantes,
artesanos y hasta los campesinos, están al alcance de los libros, pueden
acceder a ellos y los compran y estudian. Aquí se ve cómo en el reinado de la
reina Isabel I la instrucción se expandió: cada vez más personas podían acceder
a la cultura, es decir, a los libros.
El gran desarrollo cultural que
se dio en Inglaterra tuvo su mayor expresión en la difusión y expansión de los
teatros populares, y el altísimo nivel de producción dramática. Anteriormente,
el teatro era un espectáculo popular. Las obras eran representadas en los
patios de las posadas. Pero estos lugares no eran muy adecuados, ya que el
movimiento y la actividad de la posada dificultaban la representación, y, a su
vez, en las reuniones multitudinarias había una mayor posibilidad de contraer
la peste, enfermedad que era muy frecuente. Debido a todas estas desventajas,
surgió una legislación para regular la actividad teatral, y se tornó complicado
conseguir una licencia para poder hacer representaciones
teatrales. Todo esto fue el punto
de partida para que se construyeran edificios destinados exclusivamente a las
representaciones, esto es, el teatro. Estas construcciones eran más salubres,
por lo que ya no se temía el contagio de la peste. A su vez, esto llevó a que
el actor, que hasta ese entonces no tenía una profesión propiamente dicha, la
tuviera.
El primer teatro, denominado
simplemente TheTheatre, se construyó en 1576. Más adelante se construyeron otros:
TheCurtain, The Rose, TheSwan y TheGlobe. Este último, construido en 1599 y
ubicado, como el resto, fuera de la ciudad, para evitar problemas con el
Ayuntamiento de Londres, era el más famoso de todos, y fue el preferido de la
compañía de la que formó parte William Shakespeare.
Todos estos teatros fueron
construidos siguiendo el modelo de los patios de las posadas. Ninguno se
conserva en su estado primitivo, pero existe la posibilidad de conocer con
cierta aproximación su forma, gracias a algunas referencias de la época. Eran
recintos de forma hexagonal u octogonal con un escenario medianamente cubierto
que se internaba un poco hacia el centro de un arenal al aire libre circundado
por dos o tres pisos de galerías. Este escenario tenía una parte trasera, que
se usaba como camarines, y otra sección, llamada ‘entre cajas’ para la entrada
y salida de actores. Estaba rodeado por dos o tres pisos de galerías; en el
segundo piso se llevabas acabo algunas escenas simultáneas. La plataforma
constaba de dos niveles, uno a poco más de un metro respecto a la arena,
techado y sujeto por columnas, y otro un poco más alto con un tejado en el que
se ocultaba el aparato necesario para manejar la tramoya y maniobrar la puesta
en escena. Podía llevar una bandera e incluso simular una torre.
Estos teatros tenían un aforo muy
respetable. Se ha calculado, por ejemplo, que TheGlobe podía acoger a alrededor
de 2.000 espectadores
El público acudía al teatro
pagando un precio variable según la comodidad del lugar en donde iban a ser
ubicados. La entrada más barata exigía estar de pie y expuesto a los cambios
meteorológicos; las más caras generalmente eran compradas por la nobleza. La
zona más alejada, llamada ‘cielo’, era ocupada por los comerciantes, la
aristocracia e incluso por la reina Isabel, que, de incógnita, presenciaba las
obras, ya que amaba el teatro.
Las obras se representaban
generalmente en los meses más cálidos, ya que una zona estaba al aire libre. Se
hacían en las primeras horas de la tarde, para que la luz del sol pudiera
entrar; los teatros no tenían techo.
No había, prácticamente,
escenografía: sólo algunos accesorios o paneles. Los lugares en donde iba
ocurriendo la obras se describían en ella, o se pasaba un cartel que indicaba
cuándo había un cambio de espacio. Es por esto que las localizaciones cobraban
vida más que nada en la mente del público. Debido a ello, la palabra, es decir,
cómo el actor interpretaba a su personaje, era de vital importancia. Muchas
veces se recurría a la sobreinterpretación en lenguaje, gesticulación y
llamativa vestimenta.
En un principio, la condición
social de los cómicos, en especial de la de los más humildes, no se distinguía
fácilmente de la de un vagabundo o un mendigo. Con el tiempo, sin embargo,
gracias a la apertura de los nuevos teatros, los actores de época isabelina
fueron alcanzando mayor consideración social.
El oficio de autor dramático no
estaba bien remunerado y todos los derechos sobre las obras pasaban a poder de
las empresas que las representaban. El nombre del autor sólo se mencionaba (y
frecuentemente con inexactitud) dos o tres años más tarde. Los escritores no
disfrutaban, pues, del fruto de su trabajo, a menos que poseyeran acciones en
la compañía, como era el caso de Shakespeare.
En cuanto a los actores, todos ellos
eran hombres: las mujeres no podían actuar. En su lugar, adolescentes, o
incluso nuños, interpretaban su papel. Generalmente, los actores se reunían en
grupo y eran patrocinados por un noble. Este grupo llevaba el nombre del noble
que lo patrocinaba. Así surgieron compañías como The Hudson Men (luego Lord
Chamberlain’sMen), TheAdmiral’sMen, y TheQueen’sMen.
En las obras generalmente se
usaba el verso, y también se intercalaba la prosa. En ellas se mezclaban:
tragedia, comedia y distintas tramas, convivían personajes de la realeza con
los de las clases bajas, había música y danza, batallas y violencia. Los temas
de las tragedias generalmente eran históricos.
El teatro inglés estaba basado en
el teatro medieval y en las exigencias del público. Era un teatro en donde
confluyeron la tradición popular medieval y la experiencia colectiva y social.
A su vez, fue enriquecido por el Humanismo[3]. Gracias a esta corriente, en
ésta época el hombre pasó a ocupar el centro de todas las cosas: hubo una gran
individualización. En todo esto podemos ver que el teatro isabelino tiene tanto
características renacentistas como barrocas.
Tras la muerte de Isabel I. en
1603, y el ascenso al trono de Jacobo I comienza para Inglaterra un período de
fuerte crisis, que marcará el ocaso de una dinastía de los Tudor. Esto se
reflejó en el teatro, que se volvió más oscuro y siniestro.
Shakespeare en el marco del
teatro isabelino
Todo este gran desarrollo que se
dio del género dramático y de la representación teatral en la época isabelina,
fue el marco en donde William Shakespeare creó sus obras, y llegó a ser el
dramaturgo más destacado de la época. William Shakespeare supo sacarle todo el
provecho posible a esta influencia y, con ella, transformar al teatro,
recuperando la profundidad y grandiosidad de un teatro clásico que se había
perdido en la época medieval. Lo hizo, además, de una forma verdaderamente
innovadora, pues rompió para siempre con las unidades clásicas del espacio, el
tiempo y la acción. Se inspiró en autores latinos y británicos, hizo uso de la
violencia y de la magia, sacó todo el provecho a los nuevos escenarios
isabelinos y jugó con sus personajes alterando la tradicional preponderancia
del protagonistas durante toda la obra.
En 1950, tal vez en colaboración
con Marlowe, estrenó la primera parte de las tres de Enrique VI. Finalizando el
siglo, se estableció en el teatro “TheGlobe” y en los años siguientes estrenó
Hamlet, King Lear y Macbeth. Fue considerado por la reina, el público y la
crítica como el primero de los autores dramáticos ingleses. Shakespeare
desarrolló todos los géneros, siguiendo siempre los gustos del público,
compuesto por los aristócratas y burgueses de Londres.
El teatro isabelino se
caracterizó por los distintos niveles en los que gira la trama: se mezclan lo
trágico, lo cómico, lo sobrenatural, lo real y lo fantástico. Esto en
Shakespeare se puede observar de una manera muy clara. En la estructura de sus
obras siempre aparecen puntos en común: hay un héroe que ocupa el centro de los
acontecimientos, y sus problemas llevan a otros sucesos. Pero ellos no son los
únicos importantes, sino que hay otros personajes de igual grandeza. A su vez,
se pueden observar los distintos niveles en los que gira la trama gracias a los
sucesos que les ocurren a los personajes. Ellos viven distintas experiencias, a
las que llegaron por la venganza, los celos, la ambición, la envidia.
A veces, se caracterizan por una
expresión muy rica en imágenes, utilizando tanto prosa como verso. Esto fue así
porque, por las condiciones de la escena isabelina, Shakespeare tuvo que atraer
la atención del espectador con un cambio constante de los movimientos
escénicos. Y para esto, lo que más utilizó fue la sorpresa dramática, es decir,
invertir la expectativa del público.
En las obras de Shakespeare no se
puede dejar de lado el trasfondo social en que fueron escritas. Era una época
cerrada, en donde los problemas del individuo eran inseparables de los
problemas del Estado. Pero gracias al Humanismo, y al proceso de
individualización, el hombre, por sí solo, comenzó a ser el centro de todas las
cosas. Shakespeare tuvo un período marcado por una profundización en su
individualidad como autor teatral.
Finalmente, en esta época también
se ve la presencia del bufón, un personaje importante porque a través de él, el
autor puede opinar sobre cuestiones polémicas. Su presencia en la obra de
Shakespeare fue ideal, ya que pudo criticar a la realeza, justificando esta
crítica en la incapacidad del personaje.
En conclusión, por todo lo aquí
dicho, se puede ver que Shakespeare no sólo perteneció al teatro isabelino,
sino que incluso fue su máximo representante, alabado por la reina Isabel y por
el pueblo, debido a la grandeza de sus obras.
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